Por Roque Iturralde

Hace un par de años, por efectos del encierro obligatorio al que nos remitió la pandemia por Covid-19, nuestra tarea nos llevó a tomar contacto con una importantísima cantidad de docentes del sistema educativo público, en el afán de acompañarles en los críticos momentos que debieron enfrentar para sostener, en lo posible, su tarea en la formación de niños y jóvenes.

Encontramos que podíamos articular esos encuentros en torno a la lectura y comentario de textos breves de la literatura e iniciamos un proceso asombroso al que llamamos Rondas Lectoras.

No se trata de hacer aquí una relación de lo que fueron las Rondas y sus alcances; lo que interesa es contar cómo, gracias a esos encuentros, se perfilaron relaciones con algunos (bastantes) docentes, mujeres y hombres de los más diversos territorios, con quienes la lectura generó una vinculación que superó las expectativas.   Nos conectamos al compartir nuestros mundos interiores; al descubrir con asombro detalles con respecto a sus sueños, a sus temores, a sus luchas cotidianas; nos abrimos también, nos dejamos descubrir en los afectos, en las emociones; nos hicimos amigos.

Y hacer nuevos amigos es un lujo.  En una sociedad cada día más compleja, más desconfiada, en la que el individualismo se impone casi como una estrategia de supervivencia, conseguir nuevos amigos resulta muy difícil, muy grato, muy necesario.

En ocasiones, sin pretenderlo, por la propia dinámica de las cosas que hacemos, uno termina descubriendo a otras personas, conociéndolas, apreciándolas, estableciendo unos canales por los que fluye con naturalidad un afecto creciente que, poco a poco, se integra como parte natural de nuestra cotidianidad; como si siempre hubiera estado allí.

Increíblemente, esto sucede gracias al pretexto de la lectura, porque entre las líneas que nos abre la literatura, puede suceder casi cualquier cosa, hacer amigos, por ejemplo, a pesar de las distancias, a pesar de la virtualidad, a pesar del Covid.

 

 

Por: Komité

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.